Make your own free website on Tripod.com
NOTICIAS/El caso de Tricom: cuando el liberalismo no funciona/por Miguel Ramos

Home

PANAMÁ:UN PARAÍSO FISCAL /por Miguel Ramos
LA CONSTITUYENTE: ¿QUÉ TAN NECESARIA ES?/Redacciòn
LA INVERSIÓN EXTRANJERA DIRECTA EN PANAMÁ/por Miguel Ramos
El Primero de Mayo en el Mundo/2 may 02/Anncol
- La Caracterización del momento actual: LA CRISIS DE LOS ORGANOS DEL ESTADO/MONADESO
A los 12 años de la Invasion../Comunicado de MONADESO
28 Razones para Prohibir el Paso de Materiales Radioactivos por el Canal de Panamá
Una Conjura entre el Imperio y la Burguesia Panameña: la verdad detrás de FUERTES CAMINOS 2003
No a la privatización del IDAAN /por Nelva Reyes
NOTICIAS/El caso de Tricom: cuando el liberalismo no funciona/por Miguel Ramos
Seguridad social y estilo de desarrollo: un vínculo imprescindible/por Juan Jované
Asamblea General del M-10 2001: Campesinos del Tabasará en Lucha/Calabacito, 24 nov.
El Consenso de La Habana:Construyamos Américas solidarias, luchemos contra el ALCA
C U L T U R A
ARCHIVO DE NOTICIAS
¡EL MOVIMIENTO SOCIAL PANAMEÑO EN LA RED!

El capitalismo moderno se originó con la revolución industrial hace casi 250 años y los estudiosos en la materia consideran que el sistema se rige por los siguientes principios: la propiedad privada, la empresa privada, la libertad económica, la competencia y la soberanía del consumidor. Según los principios básicos del liberalismo económico, el Estado debe garantizar el marco institucional y jurídico para que el sistema se desarrolle con la mayor diafanidad y armonía posible.
Adam Smith, en su famoso libro La riqueza de las naciones, aunque no menciona el término distorsión, porque en aquella época no se utilizaba, nos dice que el capitalismo debe evitar todo aquello que distorsione la orientación de la inversión. Es por ello que argumentaba que los aranceles proteccionistas debían tener cierto nivel, para evitar que en el mercado nacional sobrevivieran actividades económicas que se fundamentaban sobre bases artificiales. En palabras sencillas, lo que quería decir Smith es que el Estado no tenía que garantizarle a ninguna empresa o grupo de empresas un determinado mercado.
Hay monopolios y duopolios que son el resultado del desarrollo natural del mercado. Es el caso de la Refinería Panamá. El tamaño del mercado panameño hace muy difícil la posible instalación de otra refinería, aparte de que requeriría una inversión de casi 250 millones de dólares, lo que se constituye en una barrera difícil de rebasar. El caso del duopolio formado por las dos cervecerías: la Nacional y del Barú. Es muy difícil que en el mercado panameño otra cervecería pudiera posicionarse, al grado de que el Grupo Bavaria, de origen colombiano, ha preferido adquirir la Cervecería Nacional que instalar una nueva. Hay otros mercados que por su propio dinamismo hacen imposible la formación de grados de monopolio, como lo son el caso de la televisión y la radio. Durante muchos años en Panamá solo hubo dos televisoras, RPC y TV2 hasta que en los años 80 irrumpió el Canal 13, luego el Canal 5, y más recientemente RCM. Todo parece indicar que habrá algunas más.
En el segundo lustro de la década de los 90, el Estado le concedió a BellSouth (BS) y a C&W la exclusividad de explotar el mercado de celulares por 10 años. Con este contrato, acuerdo o como quieran llamarlo, el Estado panameño introducía un duopolio artificial que viola todos los principios básicos que orientan el desarrollo del sistema capitalista. Este duopolio, aprovechando esta situación artificial, procedió a cobrar altas tarifas por el servicio, que se encuentran entre las más altas de la región.
El mercado de las telecomunicaciones es una actividad que cambia rápidamente a raíz de la gran velocidad de los cambios tecnológicos. Y el cambio tecnológico no espera a nadie. Y no es sorprendente bajo ninguna circunstancia que se halla desarrollado una tecnología que permite masificar el servicio de la telefonía troncal a tarifas baratas, y que era sumamente cara hasta hace pocos años. Y desde la perspectiva tecnológica, la telefonía troncal y celular son diferentes, y no hay ninguna barrera legal que impida la masificación de la telefonía troncal.
Es imposible llegar a pensar que los ejecutivos de la BS no tengan conciencia de la rapidez de los cambios tecnológicos, y que en nombre de una supuesta seguridad jurídica defiendan un duopolio artificial que les garantiza un mercado cautivo por el que cobran altas tarifas. Y lo que es peor, impedir la introducción de innovaciones tecnológicas baratas y accesibles para el gran público.
No entendemos cómo es que algunos empresarios nacionales y extranjeros en este país nos dicen que los monopolios y barreras de las empresas del Estado son malos, pero que los duopolios artificiales que ellos administran cobrando altas tarifas por el servicio de celulares son buenos.
Ahora que este litigio está en los tribunales, debemos recordarle a los jueces que como encargados de interpretar las leyes que garantizan el diáfano desarrollo del capitalismo, su deber es evitar que los fueros y privilegios que impiden el desarrollo de los mercados, se institucionalicen. Los únicos monopolios o grados de monopolios válidos son los del Estado, pues estos se desarrollan para beneficio de la sociedad y sin el ánimo de lucro.

0000

oooo